Nací en Málaga la Bella un 12 de abril de 1965, natural de las playas de San Andrés en el antiguo barrio pescador de Huelin. Viendo hasta los diez años que pasamos al barrio de Nuevo San Andrés, como se transformaba todo a mi alrededor en dicha zona. Guardo muchos recuerdos de mi niñez, como la fábrica del “colorao”, por contar algunos, o la industria “Vers” que quedaba justo frente a mi casa donde reparaban los trenes y en la que aprendí entre otras cosas, de manos de su portero Pedro Banderas (tío de Antonio Banderas) a decir la hora de mi maravilloso reloj Cauny, traído por mi padre desde Suiza.

También recuerdo el antiguo mercado de Huelin con el incesante ajetreo mañanero y del que no me gustaba entrar por la zona del pescado, puesto que siempre me manchaba por el empujón de alguna mujer al arrimarse al puesto, éste mercado estaba ubicado entre la Tabacalera y el barrio. O el cuartel de la Guardia Civil que estaba junto al bar Domínguez, ubicado este bar en la misma esquina de entrada al barrio por calle Ayala, bar que existe a día de hoy y donde aún trabaja mi cuñado desde hace más de treinta años (quizás hasta cuarenta, ya le preguntaré), donde justamente en su calle central -entre bar Domínguez y bar La Campana- empezaban el largo recorrido zigzagueante por las calles del barrio los puestos ambulantes de lo que llamamos los malagueños el “mercaillo” de Huelin, o el colegio mixto e iglesia Virgen del Carmen, de los que fui alumno y después monaguillo accidental respectivamente, por ser mi abuela quien limpiaba y abría al público la iglesia, y en la que pasaba las horas muertas viendo desde la entrada, el bullicio que se vivía durante el “mercaillo” de los sabados, en compañia de un personaje que recuerdo con cariño “El Colilla”, los dos sentados a la puerta viendo la vida pasar.

Años han pasado desde entonces. Y este sitio nace debido a esos recuerdos, que son más añorados aún al vivir en el norte, lejos de mi tierra.

Así que para mi recuerdo y el de aquel que sienta la curiosidad de ver como Málaga se ha transformado con el pasar del tiempo, sin perder sus raíces, su cultura, y su verdadera cuna, entrad y disfrutad como yo de sus imágenes.